La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), la exAFIP, quedó envuelta en una fuerte polémica luego de que se conociera una disposición interna que habilitó 246 recategorizaciones de personal cuestionadas por trabajadores y gremios por presuntas irregularidades, favoritismos y ascensos discrecionales.
La medida, firmada por el titular del organismo, Andrés Vázquez, otorgó ascensos a los escalafones más altos de la estructura del ARCA, lo que implica salarios que pueden superar los 6 millones de pesos mensuales entre sueldo básico y adicionales por jerarquización.
La decisión generó una inmediata reacción de UPSAFIP, el gremio que nuclea al personal superior del organismo, que difundió un durísimo comunicado en el que denunció “amiguismo”, manipulación del convenio colectivo y discriminación hacia trabajadores de carrera.
“La arbitrariedad no es política de recursos humanos”, titularon desde la organización sindical al rechazar la Disposición 5G/2026 del ARCA.
En el documento, el gremio sostuvo que las recategorizaciones fueron otorgadas “de manera discrecional”, vulnerando el Convenio Colectivo de Trabajo y “premiando el amiguismo por encima del mérito”.
“La carrera administrativa no es un botín”
El comunicado de UPSAFIP cuestionó especialmente que las promociones se hayan producido en medio de una paritaria cerrada y sin una recomposición salarial integral para el conjunto de los trabajadores del organismo.
“No se usa una organización de profesionales de carrera como si fuera la caja de un barrabrava donde se premia al ‘más amigo’”, disparó el sindicato.
Además, advirtieron sobre el impacto que estas decisiones generan en la estructura interna del ARCA, en un contexto de caída de la recaudación y crisis operativa.
“Es la propia superioridad —el Ministerio de Economía, en el presupuesto de ARCA 2026— la que reconoce por escrito que el Fisco Nacional padece un ‘ecosistema tecnológico obsoleto’ y una ‘gestión de talento limitada’ con serios problemas para retener personal calificado”, señalaron.
Y agregaron: “Ante este diagnóstico lapidario, la respuesta del Director Ejecutivo, C.P. Andrés Vázquez, es profundizar la grieta interna con designaciones a dedo”.
El gremio también denunció que mientras se habilitan ascensos para sectores vinculados a la conducción política del organismo, siguen pendientes reclamos históricos de reencasillamiento para trabajadores de áreas técnicas y de fiscalización.
“Mientras se firman estas subas injustificadas, sigue pendiente la exigencia de este gremio para el reencasillamiento de todos los funcionarios de Determinaciones de Oficio y de Penal”, expresaron desde el sindicato que conduce Julio Estévez (h).
Sueldos millonarios y ascensos cuestionados
Según trascendió, las recategorizaciones abarcaron tanto al área de Aduanas como a la Dirección General Impositiva (DGI) e incluyeron ascensos de hasta 12 niveles de una sola vez, algo que generó fuerte malestar entre trabajadores de carrera.
De acuerdo con la estructura salarial vigente, acceder a los escalafones superiores implica ingresos que rondan los 6 millones de pesos mensuales netos, compuestos por salarios básicos cercanos a los 1,9 millones más adicionales provenientes del fondo de jerarquización.
La difusión de la nómina provocó además protestas internas en la sede central del organismo, donde aparecieron carteles con los nombres de algunos beneficiados acompañados de la frase: “Vos laburá. A ellos les suben el grupo”.
Entre los casos que despertaron mayor polémica aparecen funcionarios, asesores y allegados a integrantes del Gobierno nacional y de la conducción del propio ARCA.
Según publicó La Nación, uno de los ascensos más cuestionados fue el de Nicolás Andrés Velis, hijo del actual director de Aduana, José Andrés Velis, quien habría sido promovido a uno de los máximos rangos pese a no contar con título universitario.
También generó controversia el ascenso de Yael Bialostozky, actual vocera del ministro de Economía Luis Caputo, quien pasó al máximo escalafón de la DGI. La misma situación ocurrió con Juan Ignacio Waissman, asesor de Karina Milei en la Secretaría General de la Presidencia.
Desde UPSAFIP advirtieron que este tipo de decisiones destruyen la carrera administrativa y profundizan el deterioro interno del organismo recaudador.
“No se pretende que los verdaderos hacedores de la recaudación se comporten como mendigos a la espera de un próximo ‘revoleo’ de grupos. Eso no hace a un país”, concluyeron desde el sindicato.