Luego del anuncio de la quiebra realizado hace unos días, la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea de la República Argentina (ATILRA) convocó a trabajadores de la cooperativa SanCor en todo el país a una “reunión informativa” para hablar del futuro inmediato de la que fuera la principal empresa láctea del país. A través de un comunicado, el Secretario General de ATILRA, Héctor Ponce, lanzó la convocatoria en representación del Consejo Directivo Nacional del gremio “respecto de la marcha de SanCor CUL en relación a su estado de situación actual”.
El encuentro se realizará este jueves 30 de abril de 2026 a las 9.30 en el CET de ATILRA Sunchales en conjunto con delegados de base de todo el país, confirmó el sindicato, en el marco del escenario abierto por la quiebra. Asimismo, el gremio difundió una declaración para responder dudas y consultas de los trabajadores en el actual contexto y explicó que “la quiebra declarada judicialmente conlleva el cierre formal y la disolución de la cooperativa quedando en consecuencia disueltos sus órganos de dirección y administración”.
En esa línea, el sindicato indicó que “ninguna asamblea válida puede llevarse a cabo al respecto el 30 de abril” como estaba prevista. SanCor, una de las principales cooperativas lácteas del país, que durante décadas fue un actor central en la industria alimentaria argentina, pidió a mediados de abril su quiebra y acumula una deuda cercana a los 120 millones de dólares.
Pedidos de quiebra
Además, ATILRA expuso que la resolución judicial mencionó “los más de 400 pedidos de quiebra formulados por terceros por deudas post apertura concursal” y que la empresa “no se encuentra en condiciones de afrontar el pasivo concursal verificado ni el plan de reactivación propuesto”.
Ante la situación, el sindicato respondió frente a alternativas planteadas en el debate y afirmó que una eventual reconversión a Sociedad Anónima “resulta jurídicamente inviable y económicamente perjudicial para los trabajadores”. De acuerdo a datos judiciales, la firma enfrentó compromisos con más de 1500 acreedores verificados, en un contexto de fuerte caída productiva y pérdida de participación en el mercado. A este escenario se sumaron conflictos laborales, entre ellos un prolongado enfrentamiento con trabajadores nucleados en ATILRA, que impactó en la actividad y agravó la situación económica.
Sociedad Anónima
En su declaración, ATILRA dejó en claro que los trabajadores “rechazan categóricamente la posibilidad y se niegan terminantemente a ser accionistas de una Sociedad Anónima”. Al respecto, el gremio manifestó que “la solución correcta se encuentra plasmada en la resolución de quiebra en cuanto dispone la enajenación de la empresa en marcha”, y agregó que ya existen interesados “preparando sus propuestas para presentarlas al Juzgado en la etapa procesal oportuna”.
Por último, el gremio confirmó que seguirá "asistiendo a las y los compañeros en lo concerniente a la salud" y "materialmente con sumas dinerarias y vales para que puedan adquirir mercaderías en nuestro supermercado”.