La situación de los trabajadores mercantiles atraviesa un momento alarmante en Lomas de Zamora y la región. El cierre constante de locales comerciales, tanto de grandes cadenas como de pequeños negocios de barrio, golpea de lleno al empleo y profundiza la precarización laboral. Así lo advirtió Rubén Crosta, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Lomas de Zamora, quien calificó el panorama como “crítico” y en permanente deterioro.
“Nuestra actividad se desplomó por la falta de consumo y los bajos salarios. El Gobierno no impulsa la creación de empleo ni apuesta a la industria o la construcción. Por el contrario, repite la receta de los años 90: abrir indiscriminadamente las importaciones y poner en riesgo a las PyMEs y a todas las actividades productivas”, sostuvo el dirigente.
Comercios cerrados y avance del empleo informal
Crosta describió la situación local con ejemplos concretos. “Hemos sufrido cierres de mercados como Plaza Vea y Chango Más en zonas cercanas. Basta caminar por las principales arterias comerciales de Lomas o Ezeiza —Laprida, Alem, Paso de la Patria— para ver persianas bajas. No hay trabajo ni consumo, y la informalidad crece de manera impresionante, con mucho empleo en negro”, señaló.
Un informe reciente de la Cámara de Comercio de Lomas de Zamora respalda este diagnóstico, al dar cuenta del cierre permanente de negocios, la fuerte caída del consumo y las dificultades de las empresas para sostener o incorporar personal. “Estamos ante una situación compleja, mientras el presidente parece vivir en otro mundo”, cuestionó Crosta.
Casos emblemáticos: Frávega y Día%
Entre los casos más resonantes, el dirigente recordó el cierre del local de Frávega en Temperley, ocurrido en noviembre pasado. “A pesar de la decisión intempestiva de la empresa, logramos frenar los despidos. Reubicamos a compañeros en la sucursal de Lomas y en otras cercanas, sin pérdida de puestos de trabajo. El conflicto se resolvió en el Ministerio de Trabajo, priorizando lo más conveniente para cada empleado”, explicó.
También se refirió a la situación de la cadena Día%, que a comienzos de enero publicó avisos ofreciendo salarios de $407.000, muy por debajo de lo establecido por el convenio colectivo. “El mínimo hoy es de $1.200.000. Intervenimos de inmediato junto al Ministerio. Sin gremios, la desproporción entre empleador y trabajador sería brutal. Hoy se ofrecen empleos por $400.000 o $500.000, con jornadas extensas, sin obra social ni jubilación, amparados por este gobierno”, denunció.
En ese marco, Crosta alertó además sobre la propuesta del banco de horas: “Permitiría trabajar hasta 12 horas corridas sin pagar extras, dejando la compensación librada a una negociación individual en un contexto de enorme desigualdad”.
Reforma laboral y posición sindical
El secretario general del gremio mercantil cuestionó duramente la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo nacional. “No va a crear empleo, sino que precariza aún más el universo laboral. Atenta contra el derecho a huelga, debilita la negociación colectiva y traslada los costos de las indemnizaciones a los trabajadores y a los jubilados”, afirmó.
Si bien reconoció la necesidad de discutir cambios que contemplen nuevas tecnologías y modalidades de trabajo, remarcó que “no puede hacerse a costa de desproteger todavía más a los trabajadores”.
Sobre la estrategia sindical, Crosta aseguró que la discusión se dará en el marco de la CGT. “La pelea la vamos a dar con ideas y propuestas. La medida de fuerza siempre está latente, pero creemos que el camino es un diálogo profundo entre empresarios, trabajadores y sindicatos. Con esta reforma, incluso la cobertura médica que brindamos a millones de trabajadores quedaría en riesgo. ¿Quién se haría cargo entonces, los hospitales que ya están colapsados?”, planteó.
Para cerrar, reafirmó la postura del gremio: “Tenemos la convicción de que esta reforma no ayuda en nada. Vamos a dar las peleas necesarias, paso a paso, en una realidad donde no se crea trabajo, sino que se destruye. Mientras el gobierno nos endeuda cada día más, las posibilidades de ofrecer empleo a los argentinos y argentinas que quieren trabajar son cada vez menores”.