Gremios de la alimentación se suman al paro de la CGT para rechazar “la retrógrada y recesiva reforma impulsada por grupos concentrados”

La entidades sindicales adheridas a CASIA manifestaron su adhesión a la medida anunciada por la Confederación General de Trabajo al reafirmar su compromiso con los “trabajadores de todo el país”.

Miércoles, 18 de febrero de 2026 10:11

El paro general impulsado por la Confederación General del Trabajo (CGT), estipulado para este jueves, suma cada vez más adhesiones y la Confederación de Asociaciones Sindicales de Industrias Alimenticias (CASIA) no es la excepción, ya que sus federaciones confirmaron que acatarán la medida en contra de la reforma laboral.

A través de un comunicado, CASIA confirmó que, “en representación y junto a todas las organizaciones que la integran, y de acuerdo con lo dispuesto por la Comisión Directiva de la CGT, adhiere al paro general por 24 horas decretado por la Central Obrera, a concretarse el día en que el proyecto sea tratado en la Cámara de Diputados”.

“En unidad y con responsabilidad”

En ese contexto, justificó el acompañamiento de la decisión adoptada en “defensa de los derechos laborales, tal como ha expresado la CGT”, al tiempo que consideró a la iniciativa, que ya tiene media sanción en la Cámara de Senadores, como “retrógrada” y “recesiva”. Asimismo, consideró que es impulsado por “los grupos económicos concentrados de poder al amparo de un Poder Ejecutivo cómplice”.

En unidad y con responsabilidad, reafirmamos nuestro compromiso con los trabajadores de las industrias alimenticias del país y con el conjunto de trabajadoras y trabajadores argentinos, auténticos forjadores de la grandeza de nuestra Nación”, mencionó la entidad.

La oposición de CASIA hacia la reforma laboral no es nueva. Desde hace tres meses manifiesta su rechazo. En ese entonces, desechó el argumento del Gobierno que afirmaba que el cambio de legislación mejoraría la situación de las empresas “Es falso que la competitividad se logre con precarización laboral y reducción de salarios”, sostenía en documento titulado “Por un país productivo”.

Una postura que no es nueva

Bajo ese marco, la confederación advertía que medidas de flexibilización podrían derivar en pobreza y desintegración social, y resaltaba la importancia del rol del Estado como promotor de la industria nacional. Entre noviembre de 2023 y julio de 2025, se registró la pérdida de más de 253.000 puestos de trabajo en todo el país, de los cuales cerca de 50.000 corresponden al sector industrial, según datos citados por la CASIA.

Asimismo, proponía un programa alternativo que priorice políticas fiscales activas, estímulo a la producción, defensa del consumo interno y fortalecimiento de la educación técnica para los trabajadores. Por eso, opinaba que “una sociedad productiva no se define sólo por su tecnología, sino por su capacidad de generar valor agregado y garantizar derechos”.

Posteriormente, recalcaba que “solo un movimiento obrero unido podrá oponerse al propósito de los poderosos y resguardar la legislación social y laboral que son el corazón de la justicia social”.

Las organizaciones que componen CASIA son la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne; Sindicato Argentino de Trabajadores de la Industria Fideera; Sindicato de Trabajadores de la Industria del Hielo y Mercados Particulares; Asociación Trabajadores de la Industria Lechera; Unión Obrera Molinera Argentina; Federación Argentina de Obreros Pasteleros, Confiteros. Pizzeros y Alfajoreros; Federación de Trabajadores del Tabaco; Unión Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos; Unión Trabajadores Carga y Descarga; Sindicato Único de Empleados del Tabaco; Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores; Federación Argentina Unión Personal Panaderías y Afines; Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación; Federación Argentina de Trabajadores de Aguas Gaseosas; Federación Argentina de Trabajadores Cerveceros y Afines y el Sindicato Obreros y Empleados Industria Chacinado Tripería y Derivados, entre otros.