Con medidas que impactan directamente en la salud, el gobierno nacional aplicó su mentada motosierra en el sistema de atención. Con el virtual cierre del Programa Remediar como emblema, este paquete de medidas de ajuste lleva a un “colapso sanitario”, como alertaron esta semana las dos fracciones de la CTA. En un comunicado conjunto, las entidades obreras aseguran que estas son “nuevas medidas de devastación que impactarán de manera segura en la salud de las personas, y que seguramente provocarán más enfermedad y fallecimientos”.
Con la firma de Hugo Yasky y Hugo “Cachorro” Godoy, titulares de la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma respectivamente, el documento rechazó la interrupción del programa Remediar, que entrega medicamentos para buena parte de las enfermedades más comunes, como la diabetes y la hipertensión, infecciones respiratorias, infecciones urinarias, cuadros gastrointestinales, afecciones dermatológicas, parasitosis y demás.
“En momentos donde el escalan sin cesar los precios de los medicamentos en las farmacias, la merma del valor adquisitivo de los salarios, las pérdidas de trabajo formales y su consecuente cobertura de obras sociales, o el aumento de gasto de bolsillo de las personas por las reducciones de las coberturas”, resaltaron.
Crisis en el PAMI
Por otra parte, las dos CTA denunciaron que lo que sucede en el PAMI, la obra social de los jubilados y pensionados, que esta semana generó protestas de sus prestadores. “La crisis de PAMI y el impacto sobre nuestros adultos mayores son de una crueldad inigualable. Reclamos salariales de los médicos de cabecera, deuda con prestadores, cirugías aplazadas por falta de insumos, reducción de camas para las internaciones geriátricas, componen un panorama que pone en riesgo urgente la salud de nuestra población adulta”, dijeron.
“Podríamos seguir con la crisis de acceso a los medicamentos oncológicos, del desmantelamiento extremo de las políticas de discapacidad, de los insumos de salud reproductiva y sexual, del desfinanciamiento de las provincias para los sistemas locales de salud, el debilitamiento de los dispositivos territoriales y comunitarios, y más”, resaltaron. En momentos también donde la inflación trepa sin cesar, agregaron las centrales obreras, “el salario cae en picada, cierran las empresas y los comercios, no hay trabajo, los servicios son impagables, y las familias se endeudan”.
Salud mental
Además, la intención de modificar la Ley Nacional de Salud Mental, “en un contexto signado por un notorio deterioro de las condiciones de vida que impacta en las relaciones familiares y personales; con indicadores de suicidios y riesgo de suicidios en jóvenes, con creciente manifestaciones de consumo de drogas, requiere más que nunca una red pública de salud mental integral comunitaria como la que prevé la actual ley en vigencia”. En este contexto de evidente y sostenido agravamiento de las condiciones de salud mental en nuestra población, desmantelar la red pública y los dispositivos interdisciplinarios comunitarios, es una verdadera imprudencia.
Para las centrales, este coctel “anuncia un colapso del acceso a la salud, que traerá seguramente más enfermedad y fallecimientos”. Por esto, desde la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores repudiaron estas medidas y convocaron al conjunto de las representaciones de salud y de pacientes y familiares “a cerrar filas para enfrentar este desguace terminal de nuestro sistema de salud, a la vez q reivindicamos un sistema integral y federal de todos y cada uno de los servicios necesarios para la salvaguarda de la vida de cada uno de las y los argentinas y argentinos”.