La Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad Aeroportuaria (ATEPSA) realizará desde el lunes próximo paros escalonados en aeropuertos y aeródromos del país que podrían alterar el funcionamiento de los vuelos comerciales.

El sindicato -que agrupa a los controladores aéreos y técnicos de aviación- reclama la reapertura de paritarias y se queja de la "intransigencia" de la estatal Empresa Argentina de Navegación Aérea.

Atepsa busca la revisión de la paritaria del año pasado y un acuerdo salarial para el período 2021-2022.

El secretario general del gremio, Jonatan Doino, remarcó: "Lo que nosotros estamos reclamando es poder ganarle a la inflación y recuperar el salario perdido en 2020 y en lo que va de 2021".

"En ningún momento quisimos llegar a esta situación de incrementar el esquema de acción sindical pero, lamentablemente, ante la falta de respuesta por parte de la patronal, hemos optado por esta medida de acción directa para hacer visible lo que está pasando en este sector", sostuvo en diálogo con la prensa.

En ese sentido, apuntó: "El lunes 12 comenzamos con la afectación de los vuelos de pasajeros dentro de la Argentina".

El reclamo gremial comenzó a intensificarse en las últimas dos semanas, cuando se realizaron medidas de fuerza que impactaron en vuelos de carga, ejecutivos y escuelas de aviación.

El Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, pero tras esa decisión oficial, no hubo acuerdo entre las partes.

El secretario general de la entidad gremial manifestó que "durante los ocho meses de conflicto, los trabajadores soportamos el derrumbe de nuestro poder adquisitivo por la inflación de 2020 y lo que va de 2021".

"La empresa dilató premeditadamente el conflicto sin darnos una respuesta su actitud intransigente es la responsable de que no haya acuerdo", enfatizó el dirigente y puntualizó que que "las medidas se intensifican ante la total intransigencia de la empresa empleadora frente a los reclamos salariales del gremio".

Atepsa es uno de los diez sindicatos de la actividad aeronáutica y cuenta con 1.200 afiliados.
La medida de fuerza se llevará a cabo hasta el 24 de julio y el sindicato alertó que no descarta la posibilidad de extenderla hasta agosto, si no reciben una respuesta.

"Llegamos a este punto tras agotar todas las instancias de negociación y conciliación obligatoria. En ningún momento quisimos llegar a esta situación", insistió.

Por su parte, Marcelo Chávez, delegado del gremio de los controladores aéreos en San Rafael, Mendoza, sostuvo: "Estamos en plena negociación. Venimos de dos semanas y días de medidas en las que hemos estado afectando la aviación general, los vuelos privados, de escuela y los de carga con un esquema de días programados".

El gremio aclaró que "el plan de lucha en ningún momento afectará a vuelos humanitarios o sanitarios que transportan vacunas, suministros médicos, elementos o personas relacionados con la COVID-19".