Un empresario libertario de Tucumán celebraba el modelo económico de Milei y ahora está al borde del default

Se trata de Martín Otero Monsegur, propietario de la Citrícola San Miguel, que no puede afrontar una deuda de 250 millones de dólares, mientras hace grandes inversiones en Uruguay y hasta en Sudáfrica.
 

Viernes, 02 de enero de 2026 12:33

A un empresario tucumano anti peronista y mileísta acérrimo de la industria del cítrico no todo le marcha de acuerdo al plan, ya que su compañía está en las puertas del default de su deuda en dólares. Se trata de Martín Otero Monsegur, dueño de la Citrícola San Miguel, la más grande del país, que reconoció que no puede pagarla.

Todo era color de rosas en mayo del año pasado cuando Otero Monsgur celebraba “con el cambio económico, pasamos de jugar a la defensiva a jugar a la ofensiva”, hasta que en junio tuvo que dialogar con los accionista de la firma para solicitarles un aporte de 15 millones de dólares para enfrentar un vencimiento que no podía cubrir. No obstante, esa suma representaba una parte minúscula dado que tomó una deuda de 250 millones de dólares.

Otero Monsegur cerró el 2025 con sabor amargo porque les tuvo que confesar a sus acreedores que no puede afrontar lo adeudado. Además, trascendió que intentaba entablar negociaciones poco prolijas para obtener una prórroga en los vencimientos por cuatro años, al tiempo, que les pidio una reducción de la tasa de interés.

Números en rojo

Según La Política Online, “la deuda alcanza a las obligaciones negociables series X, XI y XII, por hasta 120 millones de dólares en total, que serán reemplazadas por la emisión de las ON series XIII, de clase A (en pesos) o B (en dólares)”. Las dos con una menor tasa de interés, del 8% contra el 9,5% anual, y con un vencimiento de 42 meses desde su fecha de emisión.  

El tema del empresario tucumano es un caso más de aquellos integrantes de la patronal que prefieren su postura ideológica por sobre el rendimiento de los negocios. No es diferente a la postura de la UIA que no dice nada sobre los miles de cierres de industrias.

Ni siquiera tienen en cuenta el contexto económico atravesado por el modelo de Javier Milei y Luis Caputo, donde ninguno puede obtener dólares para afrontar el próximo vencimiento, pero se sostiene con la deuda privada.

La compañía, que controla alrededor del 14% del procesamiento global del limón, continuó con su proceso de expansión en el exterior.

Contradicción

Los números explican por qué el mercado mira a San Miguel como posible punta de un iceberg. La compañía controla cerca del 14% del procesamiento global de limón. Inauguró plantas de Paysandú, Uruguay, con una inversión de 33 millones de  dólares,  y en  puerto Coega, Sudáfrica, con tecnología de última generación. Ambas obras elevaron su capacidad de molienda en un 60%, superando las 470.000 toneladas anuales. 

Por eso, un empresario tucumano proveedor de San Miguel salió al cruce y afirmó que Otero Monsegur “se endeuda acá pero invierte afuera”.

A las claras, el problema no está en el negocio.  De hecho, el resultado operativo muestra margen bruto positivo de mas de USD 18 millones. La grieta aparece en el frente financiero: para el ejercicio acumulado a 2025, la empresa registró un déficit financiero de USD 15,6 millones.