Las entidades sindicales de todo el mundo celebran el fallo reciente de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, Países Bajos, que determinó que el derecho a huelga de los trabajadores y sus organizaciones “se encuentra amparado por la libertad sindical y el derecho” establecido en el convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En el país, la CGT se mostró a favor de la decisión, y dijo que es “un claro mensaje para gobierno y empresarios”, que buscan con reformas como la Ley de Modernización Laboral limitar este ejercicio.
La CGT se expresó en su cuenta de la red social X sobre la resolución de la Corte Internacional de Justicia y destacó: “Celebramos el dictamen consultivo de la Corte Internacional de Justicia, que ratifica que el derecho de huelga está protegido por el Convenio N.º 87 de la Organización Internacional del Trabajo sobre libertad sindical y protección del derecho de sindicación”. Además, subrayó que "este fallo reafirma décadas de jurisprudencia internacional, fortalece la credibilidad del sistema de normas laborales y restablece la seguridad y la credibilidad dentro del sistema de normas internacionales del trabajo".
La central obrera aseguró que "la huelga es una herramienta legítima y esencial para defender derechos, garantizar trabajo decente y sostener sociedades democráticas". Luego hizo hincapié en que "este dictamen constituye, a su vez, un claro mensaje para los gobiernos y las empresas responsables: sin libertad sindical plena y sin derecho de huelga no hay diálogo posible ni relaciones laborales justas".
Seguimiento
La Corte, el órgano judicial más importante de las Naciones Unidas, contestó una consulta del Consejo de Administración de la OIT respecto a si el derecho a huelga estaba protegido por el convenio 87 y resolvió que la OIT estaba "debidamente autorizada" para solicitarla y que el tema era "de hecho una cuestión legal", debido a que "se refería a “la interpretación de las disposiciones de un tratado". Además, aclaró que su pronunciamiento no define el contenido específico, el alcance ni las condiciones de ejercicio del derecho de huelga, ya que, esas cuestiones continúan dependiendo de la legislación nacional de cada Estado y de los mecanismos internacionales competentes.
“El seguimiento de este fallo deberá correr a cargo de la OIT para garantizar que el sistema de supervisión reanude plenamente su labor de orientar a los gobiernos en la aplicación del Convenio núm. 87, incluso en lo que respecta al derecho de huelga, al tiempo que se sigue beneficiando de la experiencia única y la estructura tripartita de la OIT”, reflexionó la CGT. Para concluir, sostuvo que "la Corte ha confirmado que el derecho internacional respalda el entendimiento de larga data compartido no solo por los sindicatos, sino por gran parte del sistema de la OIT desde hace década".
Respaldo a la CATT
Por otra parte, la central obrera expresó su solidaridad con los trabajadores de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT). Frente al “grave deterioro” que atraviesa el sistema de transporte argentino como resultado directo de decisiones políticas del gobierno nacional que “priorizan los intereses de grandes empresas por sobre el bienestar del pueblo”. “Por un transporte público al servicio del pueblo trabajador. La desregulación irresponsable, el congelamiento de la obra pública y el abandono de toda planificación integral por parte del Estado producto de la degradación del Ministerio de Transporte han generado una crisis sin precedentes. Que castiga directamente a quienes trabajan, día tras día, para sostener el país”, apuntó la CGT en sus redes.
En consonancia con lo anterior, la central obrera advirtió que el vaciamiento del sistema de transporte no sólo pone en riesgo miles de puestos de trabajo y derechos laborales conquistados históricamente. Sino que también compromete el desarrollo productivo, la conectividad y la soberanía nacional. “Así, las y los trabajadores pagan un boleto cada vez más caro, viajan peor, menos seguros y dedican entre dos y cuatro horas diarias a traslados cotidianos. En consecuencia, el aumento del costo logístico se traslada a los precios de la canasta básica. Profundizando la pérdida del poder adquisitivo de toda la clase trabajadora”, expuso.