Vino picado: una bodega sanjuanina superó los 460 millones de pesos en cheques rechazados y se suma a la extensa lista de empresas del sector en cesación de pagos

Casa Montes, que produce y comercializa diversas marcas populares, argumentó que el contratiempo obedeció a un atraso en el ingreso a un plan de pagos impositivo con ARCA. Sin embargo, la empresa arrastra problemas estructurales como la caída de la demanda, la imposibilidad de exportar, el incremento de costos y la sobreacumulación de stock.


 

Lunes, 26 de enero de 2026 19:53

La región de Cuyo pierde su esencia con la fuerte crisis que atraviesa el sector vitivinícola, en la cual, numerosas bodegas de renombre entran en cesación de pagos por deudas astronómicas. Tal es el caso de Casa Montes, de la provincia de San Juan, que acumula un total de 467 millones de pesos en cheques rechazados, según registró el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

De esta manera, la firma se suma a las mendocinas Norton y Bianchi y a otras de distintos puntos del país como Salta o La Pampa, que se ven perjudicadas también  por la sobreoferta de vino,  la caída del consumo, los problemas para exportar, la acumulación de stock y, sobre todo, la falta de rentabilidad.

La compañía sanjuanina es una de las más grandes de la región dado que trabaja con su propios viñedos y la adquisición de uva a terceros, lo que evidencia que el problema también perjudica a los productores.

Según el portal Bichos de Campo, los valores de producción tuvieron un aumento permanente en los últimos años, empujados por los incrementos en la mano de obra, el transporte, la energía y en los insumos, que están dolarizados. En numerosos casos, hay viñedos cuyos ingresos no logran cubrir los costos básicos para los viñedos. 

La explicación

Casa Montes, protagonista del Valle de Tulum y que cuenta con numerosas marcas populares de vino como la homónima, AMPAKAMA, Fuego Negro, Baltazar y Alzamora, detalló el embargo a sus cuentas fue causado por una demora en la adhesión de un plan de pagos impositivo con ARCA.

En ese marco, informó que el 80 % de los compromisos fueron cancelados, aunque la entidad financiera aún no lo detalla en sus relevamientos oficiales. Además, profundizó que la dificultad no obedeció a una falta estructural de financiamiento, al tiempo que recalcó que se financia mediante el sistema bancario, a través de “herramientas habituales como acuerdos de descubierto, préstamos de capital de trabajo y descuento de valores”.

El escenario 

Como se mencionó anteriormente, las bodegas no logran reactivar sus exportaciones a partir del atraso cambiario y la pérdida de competitividad con respecto a otros países. Eso también desemboca en la acumulación de miles de botellas sin comercializar a un nivel muy por encima de los promedios históricos. 

A propósito, el portal especializado en las actividades agrarias compartió una serie de informes de Ieral, de la Fundación Mediterránea, en el que da cuenta de un amontonamiento de desequilibrios estructurales que hicieron mella con el paso del tiempo.

Todo ese cuadro de situación hace que con márgenes mínimos y financiamiento cada vez más restrictivo, cualquier contingencia administrativa o comercial puede derivar rápidamente en un problema financiero de magnitud. 

Por eso, tal como le sucedió a Casa Montes, la reacción de los bancos, que ante los rechazos en los cheques decidieron no renovar líneas de descubierto, evidencia la necesidad de diseñar un sistema crediticio más cauteloso frente a un sector vitivinícola que hoy sufre una grave crisis de niveles históricos, que va a demandar tiempo en solucionarse.

La firma, que produce y comercializa diversas marcas populares, argumentó que el contratiempo obedeció a un atraso en el ingreso en la adhesión de un plan de pagos impositivo con ARCA. Sin embargo, arrastra problemas como la disminución en la demanda, la imposibilidad de exportar, el incremento de costos y la sobreacumulación de stock.