La gigante Newsan-Siam anunció el despido de 45 trabajadores y la suspensión de otros 70: los notificaron cuando volvían de las vacaciones

La compañía, que elabora diversos productos como elementos de higiene personal, electrodomésticos, motos, además de cultivar mejillones, posee una buena posición competitiva y bajos niveles de endeudamiento. Sin embargo, argumentó su decisión con una supuesta baja en las ventas.

Miércoles, 04 de febrero de 2026 17:16

A pesar de que un informe afirmaba que poseía una buena posición competitiva y bajos niveles de endeudamiento, la compañía multisectorial Newsan-Siam anunció el despido de 45 trabajadores y la suspensión de otros 70 con la excusa de una supuesta caída en las ventas.

La noticia tomó de sorpresas a propios y ajenos, ya que  la agencia Moody´s Local mostraba que no poseía ningún compromiso financiero que la comprometa tanto a largo como mediano plazo

A propósito, la trabajadora metalúrgica de la compañía, Alejandra Vercillino, estimó que los propietarios “están esperando que llegue el once de febrero con la reforma laboral para ver cómo la empresa mejora sus intereses, con nosotros en la calle”.

Se trata de 30 operarios de la planta de Monte Chingolo, partido de Lanús, y de 15 pertenecientes a la ubicada en Avellaneda, a los cuales la empresa les informó que van a “finalizar los contratos”.

Al respecto, Vercellino subrayó que “son chicos que ya tendrían que estar efectivos: estaban contratados a plazo fijo, se les terminó el contrato y no se lo renovaron, por ende son 45 compañeros despedidos”.

Una gigante de la industria

El artículo redactado por la agencia Moodys´s remarcaba que Newsan contaba con un lugar destacado en el mercado argentino como fabricante, comercializador y distribuidor de electrodomésticos de numerosas marcas, entre las que figuran P&G, con sus productos Gillette, Pantene y Pampers; así como cultivador mejillones a través de Newsan Food. Además, incorporó el 40% del paquete accionario de Cdimex S.A que vende productos de maquillaje y cuidado de la piel, entre otros. 

Si ellos, por ejemplo, no producen motos durante un mes, no se van a fundir, en cambio a nosotros nos echan y nos dejan en la lona”, manifestó la trabajadora al tiempo que amplió que “la empresa abarca un montón de negocios claves, como la pesca, la producción, la energía, sectores que no caen de un día para el otro, no es una empresa en crisis”. “Entonces los movimientos que está haciendo son por números, nada más”, agregó en diálogo con Página 12.

Sin códigos

El conflicto escaló en octubre del año pasado cuando suspendieron a los operarios durante una semana. En enero, tuvieron vacaciones, pero al regresar, a principios de esta semana, se encontraron con una sorpresa: algunos de ellos no les permitieron ingresar, por lo que denuncian “despidos encubiertos” bajo la excusa de finalización de contrato, dado que, en teoría,  tienen seis meses de stock de motos sin vender.

Vercellino comentó que hay una gran preocupación con aquellos trabajadores que tienen hijos discapacitados, cuyos tratamientos dependen de la obra social atada a los puestos actuales dentro de la empresa. También, afirmó que hay empleados que aseguran estar “rotos” por la clase de trabajos que hace años realizan en la metalúrgica, y temen que si los echan ya no los tomen en otro lado. 

Sobre este último punto, citó su caso personal: “Por ejemplo yo, en la columna, tengo cuatro hernias con deshidratación, que es el paso previo a la hernia de disco, y muchos compañeros están así, con desgarres, hernias de discos, y algunos son grandes de edad”.

Actualmente, de los 150 empleados permanentes de las dos plantas de producción, 70 fueron suspendidos hasta nuevo aviso, por lo que podría engrosarse más la lista de despidos.