Una estructura vinculada a la conducción desplazada del Sindicato Único de Trabajadores de Ferias de la República Argentina (SUTFRA) intentó montar una feria sobre el camino de sirga del Riachuelo, en el barrio porteño de La Boca, utilizando para ello una mutual señalada como “trucha” por las actuales autoridades gremiales y arrogándose una representación sindical que perdió tras la derrota electoral de 2024.
La maniobra contó con el aval de funcionarios de la Administración General de Puertos (AGP), que habilitaron el emprendimiento a través de un convenio firmado con la denominada “Mutual de Puesteros y Feriantes 22 de enero”, una entidad creada por sectores ligados a la vieja conducción del sindicato que fue desplazada por la actual secretaria general del SUTFRA, Mariana Berbeglia.
Sin embargo, tras las denuncias impulsadas por la conducción legítima del gremio y las gestiones realizadas ante el Gobierno porteño, el Ministerio de Espacio Público de la Ciudad finalmente avanzó con el levantamiento de la feria, que había generado un fuerte rechazo entre comerciantes y vecinos de la zona.
La denuncia del SUTFRA: “El Directorio portuario fue engañado en su buena fe”
Según pudo reconstruirse, detrás de la mutual floja de papeles aparece Alejandro Aijenbom, dirigente alineado con el sector encabezado por el exsecretario general del SUTFRA Walter Godoy, líder de la conducción desplazada del sindicato tras las elecciones de 2024 y actualmente detenido en una causa por amenazas y presuntas estafas contra puesteros de La Salada.
Desde la conducción actual del gremio sostienen que el armado impulsado por Aijenbom forma parte de una estrategia para continuar operando en nombre del SUTFRA pese a haber perdido la representación sindical de los trabajadores feriantes.
En un duro comunicado difundido antes de que la feria fuera finalmente desarmada, el sindicato denunció públicamente que la organización “carece de la legitimidad y representatividad necesarias para actuar en nombre de los verdaderos trabajadores feriantes y puesteros” y sostuvo que “su procedencia y sus métodos de acción resultan sumamente dudosos y carecen de la transparencia que nuestro sector exige”.
Además, el gremio alertó que la mutual “ha intentado avanzar en la habilitación de espacios y ferias utilizando a personas ajenas a la actividad feriante, que no tienen ningún tipo de representación ni aval de los trabajadores del sector”.
En ese mismo documento, el SUTFRA advirtió a las autoridades portuarias y aseguró que el Directorio de la AGP “ha sido gravemente engañado en su buena fe”, al tiempo que denunció que “se está intentando otorgar espacios destinados a ferias sociales y de trabajadores a comerciantes particulares que no representan el espíritu de nuestra actividad”.
Los funcionarios que habilitaron el expediente
La situación dejó expuesta además una fuerte contradicción política. Mientras el gobierno de Jorge Macri sostiene una política de endurecimiento contra manteros, vendedores ambulantes y ferias callejeras bajo la consigna de “recuperar el espacio público”, funcionarios nacionales habilitaron una feria en una de las zonas turísticas más sensibles de La Boca.
Los expedientes que permitieron avanzar con el emprendimiento llevan las firmas de Gastón Benvenuto y Lucas Rueda, funcionarios de la AGP. Benvenuto, abogado sin antecedentes en gestión pública, se desempeñó previamente en empresas vinculadas al sector energético y del juego. Rueda, en tanto, tiene pasado en el PAMI y actualmente ocupa el cargo de Subgerente de Concesiones y Explotaciones Portuarias.
“Intentar hacer negocios con la necesidad de los trabajadores es repudiable”
En diálogo con Data Gremial, Marcos Mangisch, delegado de la Seccional Sur del SUTFRA, cuestionó con dureza la maniobra y defendió el reclamo impulsado por la conducción de Berbeglia.
“Intentar hacer negocios con la necesidad de los trabajadores más necesitados es un acto sumamente repudiable”, sostuvo.
“No solo intentaron quedarse con la verdadera mutual del sindicato, sino que además armaron una mutual trucha. Nos preguntamos quién apaña semejante corrupción. Y que se investigue cuanto antes”, agregó el dirigente sindical.
El trasfondo: la causa judicial contra Walter Godoy
En el trasfondo del conflicto aparece Walter Aníbal Godoy, exsecretario general del SUTFRA y principal referente del sector desplazado del gremio. Godoy fue detenido este año en el marco de una causa judicial por amenazas y presuntas estafas contra puesteros de La Salada.
Según la investigación judicial, el exdirigente sindical está acusado de haber solicitado 25 mil dólares a feriantes a cambio de supuestas gestiones para recuperar puestos de venta clausurados, utilizando presuntas influencias judiciales inexistentes y prometiendo realizar lobby ante el juez federal Luis Armella.
La causa también incluye denuncias por amenazas y maniobras extorsivas. De acuerdo con los testimonios incorporados al expediente, varios puesteros comenzaron a denunciar las irregularidades luego de tomar contacto con la conducción actual del SUTFRA encabezada por Berbeglia.
La feria terminó levantada tras las gestiones del gremio
Finalmente, las gestiones encaradas por la conducción legítima del SUTFRA y la intervención del área de Espacio Público porteña terminaron desactivando la feria y frenando un intento de avanzar sobre un espacio público utilizando estructuras sin representación gremial real.
La decisión representó un respaldo al planteo realizado por la conducción de Mariana Berbeglia, que desde hace meses viene denunciando intentos de sectores desplazados del sindicato de seguir operando en nombre de la organización para impulsar negocios particulares por fuera de la representación legítima de los trabajadores feriantes.