La ola de cierres de empresas y despidos no se detiene, y está haciendo estragos en distintas zonas del país. Luego de una serie de conflictos, esta semana se confirmó el cierre de la histórica fábrica de ropa interior Cocot y Dufour, que sacude al barrio porteño de Parque Chas. Según se informó este miércoles, la planta dejó de operar y 140 trabajadores quedaron sin trabajo, en medio de un escenario económico complejo y reclamos laborales acumulados. El caso aumenta las alarmas sobre la situación del empleo industrial en la Argentina
La empresa textil argumentó que la decisión responde a una situación financiera que comprometía “la sustentabilidad del negocio”. Sin embargo, empleados y organizaciones sindicales señalaron que la fábrica mantenía turnos continuos y que el cierre se comunicó de forma sorpresiva, pese a que la actividad productiva seguía en marcha.
Tras el anuncio, los trabajadores realizaron cortes de calle frente a la planta y protagonizaron momentos de tensión con representantes de Recursos Humanos. Entre los principales reclamos figuran presuntas irregularidades en el pago de haberes. Según denunciaron, los sueldos, aguinaldos y vacaciones se abonaban en cuotas, sin fechas claras y de manera arbitraria. También cuestionaron el nivel salarial: empleados aseguraron que, con jornadas de nueve horas, los ingresos no superaban los 700 mil pesos mensuales.
Retiros voluntarios
Además, en los últimos meses la firma habría promovido retiros voluntarios. De acuerdo con testimonios de operarios, las propuestas incluían el pago del 50 por ciento de lo que correspondía por indemnización, lo que generó malestar y rechazo entre parte del personal.
La fábrica llegó a emplear hasta 500 trabajadores en sus años de mayor actividad. Sin embargo, el proceso de reducción de personal fue sostenido. A fines del año pasado se registraron más de 100 despidos, lo que ya había provocado movilizaciones y advertencias sindicales sobre la continuidad de la planta. El cierre definitivo se produce en un contexto de crisis para el sector textil, uno de los más afectados por la caída del consumo, el aumento de costos, y la apertura de importaciones.
Crisis sectorial
Ya hacia fines del año pasado se registraron más de cien despidos que encendieron las primeras señales de preocupación sindical. En ese momento hubo movilizaciones y advertencias sobre la continuidad de la producción. Lo que entonces parecía una advertencia terminó transformándose en el cierre definitivo de la planta. Para muchos de los operarios el desenlace era difícil de imaginar, incluso con los antecedentes recientes. “Esto viene desde hace años, pero nunca pensamos que iban a cerrar así”, expresó uno de los empleados afectados por la decisión empresarial.
El cierre se produce en un contexto de fuerte tensión industrial en la Argentina, marcado por la caída de la actividad y el aumento de costos. La clausura de la planta de Cocot y Dufour no solo implica la pérdida de 140 puestos de trabajo, sino también el retroceso de una marca histórica dentro del rubro textil nacional. La situación vuelve a poner en debate el presente de la industria manufacturera y el impacto social de los ajustes productivos en el empleo formal.